He leído varios libros sobre las peripecias de diferentes aventureros por tierras del norte, y en todos ellos la figura del pueblo inuit ha sido fundamental. Sin duda los inuit son los que más saben sobre cómo sobrevivir en las condiciones extremas que plantea el Gran Norte, pero además son un pueblo con unos rasgos culturales muy interesantes.
En 1938, el noble y aventurero francés Gontran de Poncins pasó más de un año en la canadiense isla del Rey Guillermo conviviendo con un grupo de inuits netsilik. Plasmó sus impresiones en «Kabluna: mi vida entre los inuits«, que publica en español por primera vez Capitán Swing.
Con una mirada al inicio recelosa pero que se torna en admiración, Gontran de Poncins acerca al lector a la vida cotidiana de los inuit netsilik y muestra cómo su conocimiento del entorno, su capacidad de adaptación y sus valores comunitarios les permitían prosperar en uno de los ambientes más hostiles del planeta. Ahora que viene el calor, una novedad interesante que nos lleva a tierras del norte. Os dejo, como siempre, más información.
Entre 1938 y 1939, el noble francés Gontran de Poncins viajó más allá de las tierras áridas, al norte del círculo polar ártico, hasta la isla del Rey Guillermo, de veintiséis mil kilómetros cuadrados y donde en invierno las temperaturas de cincuenta grados bajo cero son normales. Allí pasó quince meses viviendo entre los veinticinco inuits netsilik que la poblaban. Al principio, le horrorizó su estilo de vida, que consideraba primitivo: comían pescado crudo, se acostaban con las esposas de los demás, no tenían horarios y usaban sus posesiones sin permiso. Pero a medida que la odisea continúa, se transforma de kabluna, el hombre blanco, un forastero incomprensible y que no comprende, en inuk: un hombre. Así, este relato se ha convertido en el encuentro de dos formas de pensar, en una muestra de la paulatina evolución de la actitud europea, que culmina en la admiración por un pueblo tan diferente. Este extraordinario clásico ha sido aclamado como uno de los grandes libros de aventuras, viajes, antropología y despertar espiritual. Poncins revela que su aventura resultó ser mucho más que un simple viaje y describe la dolorosa pero fascinante iniciación en la vida, las costumbres, la mentalidad y la dura realidad del pueblo inuit, así como su visión del mundo.