Oporto es una ciudad que parece construirse en vertical sobre el río Duero, con sus casas apiladas en semicírculos que desafían la gravedad y un patrimonio que condensa siglos de historia. Mercaderes, escritores y revolucionarios han ido dejando su huella en sus murallas medievales, en sus iglesias barrocas de talla dorada y en unas callejuelas donde todavía resuenan los ecos literarios de Camilo Castelo Branco y Raul Brandão.
En este recorrido se adentra Carlos Taibo, que explora la ciudad desde los barrios obreros y las antiguas fábricas hasta las quintas burguesas, los cafés y las librerías donde aún parece latir una vida intelectual intensa. El resultado es una mirada a un Oporto que oscila entre su pasado comercial, la transformación urbana y turística y las formas de vida que todavía conservan su carácter más genuino. Publica La Línea del Horizonte.
Oporto despliega sus casas sobre el granito del Duero en semicírculos que desafían la gravedad. Cinco siglos de mercaderes, escritores y revolucionarios han dejado su huella en murallas medievales, iglesias barrocas de talla dorada y callejuelas donde aún resuenan los nombres de Camilo Castelo Branco y Raul Brandão.
Carlos Taibo recorre los barrios obreros y las fábricas, las quintas burguesas con sus mansiones y jardines, las librerías y los cafés donde escribieron poetas y pensadores, los puentes de hierro y el faro que vigila la Foz. En ese trayecto aparece un Oporto medieval aún vivo en la Ribeira y una ciudad que se mueve entre su pasado mercantil, la presión turística y las formas de vida que sostienen su carácter.