El paraguas balcanico – Enrique Criado

Si los Balcanes fueran una asignatura del colegio, sin duda serían las matemáticas, algo complejo pero que cuando lo entiendes puede ser apasionante. Esa es la sensacion que me ha quedado después de leer «El paraguas balcánico» de Enrique Criado Navamuel acerca de esa parte de Europa. Bulgaria, el pais base desde el que el…

Seguir leyendo

Un jardín en Venecia – Frederic Eden

Es este pequeño libro una de esas joyas que nos va lanzando de vez en cuando la editorial Gallo Nero. Será porque su autor Frederic Eden llevó a cabo uno de mis sueños, crear y disfrutar de un gran jardín urbano, pero el caso es que me he leído el libro del tirón en una…

Seguir leyendo

Reinas de la carretera – Pilar Tejera

Siempre ha habido pioneros, gente valiente que ha marcado el camino que luego han seguido otros muchos. En «Reinas de la carretera. Pioneras del manillar y el volante» escrito por Pilar Tejera, podemos encontrar un buen puñado de historias de mujeres valientes que desafiaron el statu quo establecido para demostrar al mundo que estaban cansadas…

Seguir leyendo

Aventuras de un joven naturalista – David Attenborough

Además de un apasionado lector de todo tipo de libros y especialmente de literatura de viajes, también soy un apasionado de la naturaleza y es habitual que, prismáticos y cámara en ristre, realice salidas al campo a disfrutarla. Estoy convencido de que esa afición por la naturaleza que me viene desde pequeño, se cimentó en…

Seguir leyendo

En los senderos – Robert Moor

  Hay libros que cuando los empiezas ya sabes que te van atrapar y que no vas a poder dejar de leerlos hasta que los acabes. Eso es justo lo que me ha pasado con «En los senderos» de Robert Moor, un libro que más que un libro de viajes es una interesante reflexión sobre…

Seguir leyendo

La larga carretera de arena – Pier Paolo Pasolini

En el verano de 1959, a bordo de un Fiat 1100 (el famoso Millecento) y por encargo de la revista Successo, Pier Paolo Pasolini recorrió la costa italiana desde Ventimiglia hasta Trieste. Fue saltando de playa en playa, de ciudad en ciudad bordeando «la bota» pero dando eso sí, un salto desde Palmi a Sicilia…

Seguir leyendo